Obligados a llevar Contabilidad

Todas las sucursales y establecimientos permanentes de compañías extranjeras y las sociedades definidas como tales en la Ley de Régimen Tributario Interno, están obligadas a llevar contabilidad.

Además, están obligados a llevar contabilidad todas las personas naturales, nacionales o extranjeras, que:

  • Operen con un capital propio superior a $180.000 a 1 de enero del año fiscal o al comenzar sus actividades.
  • Tengan ingresos anuales del ejercicio fiscal inmediato que sean superiores a $300.000.
  • Tengan costos y gastos anuales atribuibles a la actividad comercial que ejecuta, del ejercicio fiscal inmediato anterior que sea superior a $240.000.

Las actividades que están obligadas a llevar contabilidad son las siguientes: agrícolas, pecuarias, forestales, profesionales, comisionistas, artesanos, agentes, representantes, trabajos autónomos y personas que obtengan rentas de capital.

Se entiende como capital propio, la totalidad de los activos menos pasivos que posea el contribuyente, relacionados con la generación de la renta gravada.

Para fines del cumplimiento de lo establecido en el presente artículo, el contribuyente evaluará al primero de enero de cada ejercicio fiscal su obligación de llevar contabilidad con referencia a la fracción básica desgravada del impuesto a la renta establecida para el ejercicio fiscal inmediato anterior.

Para el caso de personas naturales cuya actividad habitual sea el arrendamiento de bienes inmuebles, no se considerará el límite del capital propio.

Las personas naturales que, de acuerdo con el inciso anterior, hayan llevado contabilidad en un ejercicio impositivo y que luego no alcancen los niveles de capital propio o ingresos brutos anuales o gastos anuales antes mencionados, no podrán dejar de llevar contabilidad sin autorización previa del Director Regional del Servicio de Rentas Internas.

La contabilidad deberá ser llevada bajo la responsabilidad y con la firma de un contador legalmente autorizado.

Los documentos sustentatorios de la contabilidad deberán conservarse durante el plazo mínimo de siete años de acuerdo a lo establecido en el Código Tributario como plazo máximo para la prescripción de la obligación tributaria, sin perjuicio de los plazos establecidos en otras disposiciones legales.

No están obligados a llevar contabilidad:

  • Dividendos.
  • Rendimientos Financieros.
  • Arrendamiento de inmuebles para vivienda cuando no sea su actividad habitual.
  • Enajenación de derechos representativos de capital.
  • Relación de dependencia.
  • Pensiones jubilares, herencias legados, donaciones, loterias, rifas, indemnizaciones por seguros y despido intempestivo, desahucio.
  • Enajenación ocasional de inmuebles.